lunes, 16 de abril de 2012

Pregunta.

Play.

Salís (de dónde no sabés).
No sabés de dónde pero tampoco te importa.
Arrancás, caminás. Mirando, comprendiendo, creciendo.
Te encanta aprender porque te hace fuerte, te hace todo.
Seguís, las veredas repletas de plantas, mucho verde.
[Las zapatillas son todas más lindas de costado que de arriba,
por eso cuando caminamos y nos las vemos nosotros mismos no nos convencen del todo nunca.]
Te sirve caminar, mucho. Recorrés mejor, más lento, más nítido.
Entonces seguís y ganás mucho.
Te lleva mucho tiempo. Más. Todavía más.
Avanzaste. No sos el mismo que alguna vez salió y no sabía de dónde.
Todavía no sabés de dónde, pero ahora te empieza a importar, te hace ruido.
Y te preguntás mucho, y no te respondés lo suficiente.
Pero en algún momento las preguntar se te van a terminar.
Y las últimas van a ser las más importantes. Dicen.
En fin, te respondiste todo ahora.
Sos Dios.
Sos esa construcción de la mente, la más perfecta.

¿Está bueno estar ahí?

Pause.

miércoles, 27 de enero de 2010

Another one.

Otro día gris. Ya van tres. Sin ganas de nada. No pensé que me iba a pasar esto de nuevo, pero se ve que soy así y no puedo evitarlo. ¿Qué hacer cuando no podés hacer nada, cuando a tu alcance no hay más que lágrimas, que ni si quiera se dignan en salir para aliviarte un poco? Porque 11800 km es demasiado como para un amor a distancia. Hasta en una película sería demasiado.
Salir a caminar solía despejarme, pero no parece funcionar esta vez. Nada parece funcionar esta vez. Se habrán juntado muchas cosas, no sé, pero siento que hasta respirar me cuesta.