Play.
Salís (de dónde no sabés).
No sabés de dónde pero tampoco te importa.
Arrancás, caminás. Mirando, comprendiendo, creciendo.
Te encanta aprender porque te hace fuerte, te hace todo.
Seguís, las veredas repletas de plantas, mucho verde.
[Las zapatillas son todas más lindas de costado que de arriba,
por eso cuando caminamos y nos las vemos nosotros mismos no nos convencen del todo nunca.]
Te sirve caminar, mucho. Recorrés mejor, más lento, más nítido.
Entonces seguís y ganás mucho.
Te lleva mucho tiempo. Más. Todavía más.
Avanzaste. No sos el mismo que alguna vez salió y no sabía de dónde.
Todavía no sabés de dónde, pero ahora te empieza a importar, te hace ruido.
Y te preguntás mucho, y no te respondés lo suficiente.
Pero en algún momento las preguntar se te van a terminar.
Y las últimas van a ser las más importantes. Dicen.
En fin, te respondiste todo ahora.
Sos Dios.
Sos esa construcción de la mente, la más perfecta.
¿Está bueno estar ahí?
Pause.
lunes, 16 de abril de 2012
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